¿Por qué Alex de la Iglesia no debe dimitir?
Wednesday, January 26th, 2011He de confesar que nunca tenía muchas esperanzas en Álex de la Iglesia y la reunión que convocó. También he de confesar que me gusta su obra y que no pertenece, en mi criterio, a la mayoría de mediocres que pueblan el panorama “cultural” subvencionado oficial español.
Lo confieso también, no suelo descargarme cine, y menos español, y muy poca música. Yo soy más de subir contenidos; mis creaciones y las del colectivo al que pertenezco. No seremos famosos pero, a diferencia de los famosillos que ahora lloran por las descargas, nosotros,además de pagar nuestros impuestos en España, hacemos buena música, buena literatura, buenos cómics, buenas creaciones, porque hacemos lo que nos dá la gana, sin concesiones a lo comercial. Y tenemos muchas oportunidades de prosperar. Hasta que llegó la Ley Biden-Sinde.
Como mi colectivo, como mi banda y como yo hay muchísima más gente que se dedica a crear y que, por no pertenecer a esa élite bien querida de la industria y que tiene padrinos, tenemos que dedicarnos a otros trabajos para poder vivir y seguir creando y eso está bien, pero podría estar mejor.
Podríamos vivir de nuestro trabajo, Internet facilita la difusión, facilita una promoción que antes, por costosa, nos estaba vetada. Podríamos hacer la competencia a las grandes compañías. Y esa es la madre del cordero: la gente puede acceder a otros contenidos que no son los que la industria multinacional quiere que accedamos.
La industria se ha pasado décadas diciéndonos lo que teníamos que consumir y crear; hasta que llegó Internet.
Trasladado al plano social, los gobiernos nos decían lo que teníamos que hacer, votar y pensar (¡que magnífico invento la televisión para el control social!).
Ahora la red es una autopista donde fluye vertiginosamente el conocimiento, la creación y la información. Tres pilares para la libertad humana, tres jinetes del apocalipsis para los poderosos, los “mercados” y sus títeres: los políticos.
Y ahí es donde entra en juego la Ley Biden-Sinde en particular y la Ley de Economía Sostenible en general.
Hay que censurar, con la excusa de las descargas, en nombre de los autores (¡los cojones!, en nombre de la industria que nos esclaviza y se apropia de nuestras obras. Ya lo decía Lennon: las canciones no son de nadie, solo los editores se creen que son suyas)
Alguien dice que la Industria del entretenimiento no ve que está inmersa en una reconversión y no quiere adaptarse: ¡mentira! lo que quieren es que nadie pueda acceder a esta nueva forma de explotación excepto ellos mismos. Quieren controlar Internet para seguir diciéndonos qué tenemos que consumir, qué tenemos que oír, qué ver y qué pensar y a los políticos les interesa ese modelo. No nos engañemos: los dos grandes partidos se han puesto de acuerdo (cosa inaudita, pues ni para acabar con el terrorismo se ponen de acuerdo) porque la pluralidad de información que proporciona la red perjudica el bipartidismo inane al que nos vemos abocados.
Y, ahora, os preguntaréis: y todo este rollo que nos suelta este tío ¿que tiene que ver con Alex de la Iglesia y su dimisión?. Pues lo tiene que ver todo. Llevo metido en grupos para trabajar por la libertad y neutralidad en la Red desde el 99 (año en que retomé la música que dejé en los 80). He visto como poco a poco las licencias libres se han ido introduciendo en la vida y creación cotidianas y he visto que hemos tardado más de diez años en llegar a este punto de cooperaciòn ciudadana en la lucha por la libertad de la red.
Siempre nos quejábamos de que como no eramos un grupo de presión o no teníamos los contactos “adecuados” nuestra lucha era larga e infructuosa. Que ni los políticos ni quienes a sí mismo se llaman creadores tenían ni idea de las posibilidades de la red.
Pues bien, Álex de la Iglesia ha comprendido todo por lo que llevo luchando más de una década. Que no se trata del “todo gratis”, que no se trata de lesionar la propiedad intelectual, si no de favorecerla, pero a quienes directamente creamos y no a los intermediarios.
Ha comprendido que lejos de perjudicar la creación, la red la favorece porque favorece la pluralidad.
Ahora que tenemos a gente cercana a los centros de poder de decisión, a personas que, como Álex son capaces de pensar y rectificar, no podemos perder esa baza.
Si realmente has comprendido lo que la red significa para la creación, para el arte, para la información , para el conocimiento y para la libertad humana, Álex: No dimitas y haz que a través tuya se pueda oir nuestra voz, la de los pequeños.
No dimitas, no elijas el camino fácil. Tendrás nuestro apoyo. Somos legión.
