Mi nombre es José Navarro Sánchez, de profesión indignado, y aunque no soy ningún ciudadano emérito, sí que he llegado a la conclusión de que para cambiar algo hay que actuar. Ya sea manifestándose o escribiendo unas palabras en un blog.
Y es que ver el telediario indigna, indigna mucho. Tenemos una clase política para llorar, donde todos se señalan y nadie dimite, pese a estar hasta el cuello en escándalos. Ya ni las mujeres saben lo que hacía su marido y a la inversa, y los señores jueces se lo creen.
Llegamos a un punto en el que tampoco se cree en una justicia que es inflexible y estricta con el ciudadano de a pie que comete un delito o infracción, pero que se muestra venebolente con los grandes ladrones de España, fijando fianzas que puedan pagar para que semejantes chorizos continúen haciendo su vida con el dinero robado.
Y es que al final llega un punto en el que no se puede tragar más, ni se debe tragar más.
Espero sacar tiempo para escribir un par de post mensuales…